
La interacción de los estudiantes con otros agentes sociales les permitirá ser competentes en el campo laboral, dignificando su dimensión humana en un mundo en constante evolución.
Respondabilidad: Es aceptar que en la vida, todo momento conlleva DERECHOS Y DEBERES inherentes a él y asumir a cabalidad el compromiso fundamental de madurar, es decir, de ser mejor cada día que vivimos superando con entereza nuestras propias limitaciones y flaquezas, así como disfrutar con hidalguía nuestros logros.
Respeto: Establecer el respeto como valor personal, requiera que nos acepemos a nosotros mismos y a los otros. Con amor logramos el respeto mutuo.
Es permitirse tomar las decisiones relativas así mismo, se esté o no de acuerdo; lograrlo supone desarrollar la concertación como método de trabajo grupal y reconocimiento de la pluralidad ideológica que nos posibilita el desarrollo y convivencia institucional. Si reconocemos en los demás al semejante que nos habló Jesús, veremos que las diferencias en su comportamiento no son mas que la manifestación clara del potencial tan variado y rico que encierra nuestra individualidad.
Espíritu Crítico : Somos prisioneros de nuestra ideología. Si cuestionamos cada una de nuestras creencias y revisamos lo que aprendemos cada día, desarrollaremos el espíritu crítico en cada uno de nosotros.
Los perjuicios, el medio, el fanatismo, las creencias, la experiencia, el partidismo, el titulo, el dinero, la condición social, las tradiciones, son factores que algunas veces dificultan la construcción del conocimiento propio y de la realidad exterior.
La sociedad y el individuo desarrollan mecanismos de conversación que frecuentemente desestabilizan el proceso de conocimiento y la autocrítica, aspectos esenciales para el desarrollo íntegro, tanto del individuo como de la sociedad.
Proyección Comunitaria : Todo saber, además de contribuir al conocimiento general del mundo y a su comprensión, debe proyectarse en beneficio de todos los seres y comunidades vivientes. Es necesario que todos participen en la construcción de un conocimiento que se irradie a la sociedad de la que somos parte, se apropie de su problemática y contribuya al desarrollo de modelos, teorías y enfoques autóctonos que preserven, promuevan y estimulen nuestra identidad personal, familiar, regional y nacional.
Idoneidad: Este valor es la resultante de concretar los anteriores aspectos. Dar lo mejor de nosotros mismos sería a la divisa que nos ubicaría en el contexto en que nació y se ha desarrollado la institución. Ser idóneo y dar lo mejor de nosotros mismos requiere aprender a confrontarnos especialmente cuando no logramos nuestro mejor desempeño.
Debemos alcanzar en forma genuina esta confrontación, sin excusas ni subjetividad.